Portoviejo no mereces ese trato!!!
- Dr. Clay Cabrera Espinoza -
Supra Poder
- Sr. Jaime Enrique Velez -
Huellas de los días
- Sr. Marcos Teran -
¿En juicio colusorio, las partes, están obligadas a rendir confesión?
- Sr. Rene de la Torre Alcívar -
...................................................................................
Portoviejo no mereces este trato!!!
Por: Dr. Clay Cabrera Espinoza
Urgente resulta saber cuales han sido los motivos del porqué, la ciudad de los arrabales lindos no han podido despegar al desarrollo que otras ciudades han logrado sin mayores aspavientos. En el último feriado de carnaval, invite a unos amigos de otras latitudes del país para que conozcan l geografía manabita y ante la invitación pública que hizo la Prefectura de Manabí a través de un spot publicitario en los medios de comunicación colectiva, se fortaleció la invitación de tal modo que los animados visitantes organizaron maletas y en caravana ingresamos a la ciudad de Portoviejo para constatar la belleza que yo había reseñado.- Fue tanta la sorpresa de mis invitados, que en el discurrir de las horas se iban desengañado de la mejor ciudad del mundo que les había hecho creer.- Admito que cometí un error al haberle indicado a mis huéspedes, que mi ciudad no era la misma de la década del 80 y que por el contrario su belleza había mejorado producto del trabajo tesonero de las autoridades locales y provinciales que rigen los destinos de la ciudad y Provincia, respectivamente. En las tertulias cotidianas que se tiene con los invitados me enrostraron la necesidad de extraer a Manabí del letargo en que se encuentra. En esas conversaciones se recordó que por los años 60, un paro provincial de los manabitas logró la creación del C.R.M., y que cuando se produjo la paralización de actividades de los portovejenses, a raíz del ascenso de la actual Alcaldesa, el movimiento rebelde de ese entonces, tuvo un respaldo sin precedentes en la historia política del cantón y porque no decirlo de todos los manabitas y ecuatorianos que sin estar presentes en la ciudad, sentimos la protesta y la respaldamos como nuestras por autentica y reivindicatoria. El tiempo transcurrió y me esperancé del cambio, pero esto no ha sido posible por la desidia de sus autoridades que no han logrado el cambio anhelado por los habitantes de la ciudad de Portoviejo que ven postergadas las obras prometidas. No hay razón que justifique la negligencia manifiesta del Cabildo y de la Prefectura, no se entiende porqué se cruzan de brazos los ediles y consejeros provinciales y autoridades gubernamentales que están obligados, en el efecto de sus obligaciones a transformar Portoviejo.- Ya en la noche, con el único objeto de cambiar el parecer a los amigos visitantes, los recogí en un hotel de la ciudad para llevarlos a “Crucita la Bella”, como se la ha denominado, pero la desazón de los habitantes fue peor al observar un malecón sin ninguna visión arquitectónica que destaca y la carpeta asfáltica en total deterioro, condiciones estas que no alientan a una nueva visita, tanto mas si se tiene en cuenta la desorganización del transito vehicular, observándose la invasión de carros en la arteria principal de Crucita poniendo en peligro la vida de propios y extraños que por el feriado de carnaval visitamos el balneario de la costa manabita, se debe agregar que la desorganización vehicular se debió evitar con una simple planificación por parte de las autoridades locales y de esta manera incentivar el turismo de vital importancia para Manabí y el país. No puedo dejar de señalar que como corolario de lo relatado en día de la elección de la reina de carnaval del balneario, se nos privó del fluido eléctrico armándose de la san quintín, entre bebedores de alcohol y facinerosos que lanzaban agua a quienes por casualidad se le ocurrió transitar por el malecón de “Crucita la bella”, no menos de treinta años sin pavimentar.- Ni la señora Alcaldesa ni el señor Prefecto deben irrespetar a Portoviejo, abandonándola a su suerte, la capital de los manabitas merece un cambio digno y urgente, sus autoridades no se pueden quedar impávidas ante tanta ignominia. El centro de Portoviejo esta rodeado de vetustas casas que deben ser destruidas sin contratiempos en homenaje al ornato de la urbe y aplicando lo que contempla la Ley Orgánica del Régimen Municipal o a través de una Ordenanza Municipal para terminar con esa vergüenza de inmuebles, sin ningún mantenimiento para su conservación, que datan de casi medio siglo, sin que en algunos casos vivan sus propietarios en el interior de ellos. Calles polvorientas y llenas de hoyos que merecen ser atendidas de la manera más urgente por el Consejo Cantonal, no hay justificación alguna para tanto abandonode nuestra ciudad. En la década del 80, el difunto Pancho Jaime, ensi calidad de propietario de un pasquín muy leído por lo ecuatorianos, refiriéndose a las carreteras de Manabí, dijo las misma palabras que los periodistas en coro repitieron cuando el señor Presidente en una de sus acostumbradas ruedas de prensa pregunto: ¿Cuál es el nombre del palo que cruza horizontalmente el mástil de una embarcación? Y los periodistas respondieron “V….”, Pancho Jaime se adelantó y vaticinó “…..para Manabí” fue el lacónico título de la revista, que por esos tiempos se vendía en el país y que los políticos de la época la compraban por decenas, para obsequiarla a sus agnados y cognados.
Arriba
..................................................................................
Supra Poder
Por:Jaime Enrique Vélez
En estos últimos tiempos el Ecuador está viviendo una transformación sociopolítica que prácticamente tende a un cambio estructural en todos sus estamentos, lo que trae como consecuencia directa el reclamo y la consabida revuelta social, especialmente de aquellos que se sienten directamente perjudicados en sus intereses o labores.
Y el epicentro de aquella metamorfosis o evolución tiene nombre propio, que el pueblo soberano por abrumadora mayoría se decidió por ella y es La Asamblea Nacional.
La historia de la mayoría de nuestras instituciones y organismos se encuentran maculadas por el espectro o el duende de la corrupción, bacilo que ha corroído las bases estructurales de la patria durante un largo periodo, tiempo en el cual hemos sido objetados y vilipendiados a nivel mundial: Estafas bancarias, justicia venal, adquisición de armamento obsoleto, sobreprecio en las obras públicas, pésima calidad de las mismas obras públicas, aliados de narcotraficantes, atraco al erario nacional, el enigmático hombre del maletín que compra o alquila voluntades en el congreso nacional, digo voluntades porque conciencia no tienen, y sumados a todos ellos los delitos sociales como asaltos y robos, secuestros, violaciones y una larga lista de crímenes que nos hacen temer por nuestras vidas y bienes a todos los que vivimos desamparados por la seguridad pública, que como para no creerlo sus propios miembros son asaltados y otros ultimados en una clara demostración de lo inseguro que se ha tornado vivir en este país.
Ante este espeluznante y temible diagnostico social la población ecuatoriana tiene puesta su mirada llena de una fe optimista en esa Asamblea Nacional, llena toda de poderes omnímodos que le dan un Supra Poder, es decir por encima de cualquier otro poder, sin que ecuatoriano alguno pueda soslayarla u oponerse a sus decisiones, las que deben ser acatadas y respetadas sin excepción alguna, lo que le da incluso la exclusiva característica de ser una Asamblea Supranacional y le dan el privilegio especial de estar por encima del ámbito del mismo gobierno y de todas la instituciones nacionales y que actúa con total autonomía de ellos, cosa que ya lo demostró al reorganizar las principales instituciones del país: Congreso Nacional, Contraloría General del Estado, Súper Intendencia de Bancos, Fiscalía General y otras instituciones que están bajo su observación para intervenirlas y sanearlas de todo lo malo que las aqueja y oprimen.
La confianza del pueblo en la Asamblea Nacional quiere ir de la mano con la credibilidad que se deben ganar sus miembros, que ahora son actores directos del futuro de la patria, a través de la redacción y elaboración de la futura Carta Magna, los ecuatorianos anhelamos que la nueva Constitución por fin sea la panacea tan esperada, que acabe con las pretéritas y rancias oligarquías que tanto han discriminado a nuestra gente, queremos un Estado con rostro humano, donde el fin de todo servicio sea el hombre, que la riqueza nacional sirva para desarrollar a la patria y lograr un mejor status de vida todos sus habitantes, queremos un Estado solidario que nos asegure salud, educación, trabajo, seguridad, buenas y oportunas obras públicas, que no se nos subyugue con más impuestos , y sobretodo que no se utilice al pueblo, a los más necesitados para medir fuerzas, en estériles e ineficaces marchas, el Ecuador necesita de nuestra unión de nuestros bríos. Digamos todos: Basta ya de caciquismo y bravuconadas
..................................................................................
Huellas de los días
Por:Sr. Marcos Teran
Un verano retardo se extiende en todo su esplendor y luminosidad sobre las playas manabitas.
Es el tiempo ideal para los turistas que, según dicen, están en muchedumbre, atraído por los encantos de este adorado MANABI. Con sus cámaras en ristre se marchan por todos los caminos a caza de insospechados paisajes. Tomaran hermosas vistas de la cautivante epidermis de la tierra manabita. Ah, si pudieran adentrarse en la profunda realidad. En la entraña dolorida y desfalleciente del hombre ecuatoriano, en la raíz amarga de nuestros problemas. Entonces nos entenderían un poco… y eso valdría mucho más que los dólares que nos dejan con cierta displicencia.
La crisis general está golpeando a todas las puertas, se delata su importunio pregón, por las calles y plazas. El medio circulante-bello eufemismo con que los economistas denominan al vil metal- escasea cada vez más en los bolsillos.
Se dan cifras y mas cifras ominosas sobre el descenso de las reservas monetarias, sobre el desequilibrio de la balanza de pagos, sobre la reducción de las importaciones… y naturalmente surgen las más contradictorias protestas. Las acusaciones más encomendadas. Y se dan también formulas de recetas mágicas. Pero pocas personas se dan cuenta que el diagnóstico debe ser heroico. Que las medias tintas a las aguas aromáticas ya no darán efecto. O sea que hay que marchar hacia una transformación radical de sistemas. Y todo es confusión y contradicciones insolubles, en todos los medios y en todos los ambientes. Inclusive en las tiendas de los partidos políticos. Hay suelo deleznable que se hunde bajo nuestros pies. Vamos perdiendo la unidad y la comprensión. Vamos disolviendo el mismo sentido de nacionalidad, a merced de bizantinas discusiones y de disputa interminable sobre quién inventó la pólvora o si primero fue el huevo o la gallina. Y lo que nos hace falta es la simple visión realista de nuestros problemas. El quitarnos las telarañas de los ojos… pero sobre todo, de los ojos de los políticos.
Atrás quedan días, o digamos más bien años muy ciegos y ominosos, de los que mejor sería no acordarse. Hemos retornados a los causes normales, según dicen. Pero, qué medidas o sanciones se han dictado para sentar precedentes….
Para impedir que las cosas nunca vuelvan a repetirse. Para desbaratar las desmedidas ambiciones o el sueño del poder, como simple poder, y no como ejercicio de servicio, público, de construcción de una patria nueva donde la justicia, la igualdad y el decoro imperen ¿qué estamos haciendo para fortalecer a la democracia?
Porque los desafueros a la persona humana, las infracciones a conquistas ganadas con sudor, sangre y lágrimas de muchos ecuatorianos en la heroicas jornadas del Viejo Luchador y en años esporádicos posteriores, los fáciles enriquecimientos… Las lagrimas y ofensas causadas a las madres, a las novias, a las esposas por los inútiles vejámenes… todo eso ha quedado y va quedando en la más absoluta y melancólica impunidad.
Por eso es necesario advertir, así sea predicar en el desierto que grandes peligros se ciernen sobre el país.
.................................................................................
¿En juicio colusorio, las partes, están obligadas a rendir confesión?
Por:Sr. Rene de la Torre Alcívar
Un verano retardo se extiende en todo su esplendor y luminosidad sobre las playas manabitas.
Es el tiempo ideal para los turistas que, según dicen, están en muchedumbre, atraído por los encantos de este adorado MANABI. Con sus cámaras en ristre se marchan por todos los caminos a caza de insospechados paisajes. Tomaran hermosas vistas de la cautivante epidermis de la tierra manabita. Ah, si pudieran adentrarse en la profunda realidad. En la entraña dolorida y desfalleciente del hombre ecuatoriano, en la raíz amarga de nuestros problemas. Entonces nos entenderían un poco… y eso valdría mucho más que los dólares que nos dejan con cierta displicencia.
La crisis general está golpeando a todas las puertas, se delata su importunio pregón, por las calles y plazas. El medio circulante-bello eufemismo con que los economistas denominan al vil metal- escasea cada vez más en los bolsillos.
Se dan cifras y mas cifras ominosas sobre el descenso de las reservas monetarias, sobre el desequilibrio de la balanza de pagos, sobre la reducción de las importaciones… y naturalmente surgen las más contradictorias protestas. Las acusaciones más encomendadas. Y se dan también formulas de recetas mágicas. Pero pocas personas se dan cuenta que el diagnóstico debe ser heroico. Que las medias tintas a las aguas aromáticas ya no darán efecto. O sea que hay que marchar hacia una transformación radical de sistemas. Y todo es confusión y contradicciones insolubles, en todos los medios y en todos los ambientes. Inclusive en las tiendas de los partidos políticos. Hay suelo deleznable que se hunde bajo nuestros pies. Vamos perdiendo la unidad y la comprensión. Vamos disolviendo el mismo sentido de nacionalidad, a merced de bizantinas discusiones y de disputa interminable sobre quién inventó la pólvora o si primero fue el huevo o la gallina. Y lo que nos hace falta es la simple visión realista de nuestros problemas. El quitarnos las telarañas de los ojos… pero sobre todo, de los ojos de los políticos.
Atrás quedan días, o digamos más bien años muy ciegos y ominosos, de los que mejor sería no acordarse. Hemos retornados a los causes normales, según dicen. Pero, qué medidas o sanciones se han dictado para sentar precedentes….
Para impedir que las cosas nunca vuelvan a repetirse. Para desbaratar las desmedidas ambiciones o el sueño del poder, como simple poder, y no como ejercicio de servicio, público, de construcción de una patria nueva donde la justicia, la igualdad y el decoro imperen ¿qué estamos haciendo para fortalecer a la democracia?
Porque los desafueros a la persona humana, las infracciones a conquistas ganadas con sudor, sangre y lágrimas de muchos ecuatorianos en la heroicas jornadas del Viejo Luchador y en años esporádicos posteriores, los fáciles enriquecimientos… Las lagrimas y ofensas causadas a las madres, a las novias, a las esposas por los inútiles vejámenes… todo eso ha quedado y va quedando en la más absoluta y melancólica impunidad.
Por eso es necesario advertir, así sea predicar en el desierto que grandes peligros se ciernen sobre el país.