Tentáculos de una mortaza
Las iniciativas de algunos Asambleístas por querer salir del anonimato con proyectos que se contraponen a las libertades naturales de los hombres y peleadas en las más duras batallas que recoge la historia durante todo el paulatino ir y venir de la humanidad, coloca al Ecuador al filo de la violencia y del totalitarismo.
Estas iniciativas avaladas por esa figura, que solo figura en la mente de 80 hombres y mujeres con escasos aliados, por eso no llegan a ser 90, pueden convertirse en tentáculos de mordaza, puestos de manifiestos en iniciativas jurídicas y mascaradas, que persiguen coartar el derecho de libertad de expresión, liderada por una prensa que informa día a día sobre lo bueno y lo malo que sucede en el Ecuador.
Hoy se habla de revertir frecuencias, por el simple hecho que los titulares o propietarios de estaciones de Radio y Televisión solo son concesionarios y al ser el Estado el dueño, la reversión es una figura que la puede aplicar la Asamblea-más cuando se han declarado de plenos poderes-.
Pero lo que no entienden estos señores que se han declarado los Todopoderosos, es que no interesa eso de concesión y concesionarios, frente a l derecho universal que tienen los asociados de un Estado a ser informados sobre todo lo que sucede en su país, esencialmente-, por supuesto no queda lejos el resto del mundo.
El derecho primigenio de los pueblos no puede ser conculcado en un marco jurídico, cuyos redactares buscan instrumentar camisas de fuerza para los libres pensadores, quieren un pueblo sometido, viviendo en la miseria de todo orden, sin mayores sueños, el cambio puede convertirse en pesadilla. Los pueblos sometidos a estos sistemas se han levantado y desean vivir en Estados con libertades en vigencia plena.
Como no podía ser de otra manera los representantes de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión, se han declarado en sesión permanente y luego de sesionar el Portoviejo y analizar tremenda pretensión, están claro que si las investigaciones arrojan irregularidades, en la entrega de alguna concesión de frecuencias, debe aplicarse la Ley, pero de ninguna manera debe ser usado ese argumento como caballo de batalla, para ejecutar tamaña barbaridad.
Los directores de la Asociación Ecuatoriana de radiodifusión –AER, en su visita a Montecristi, al seno de la Asamblea, presentaron sus propuestas sobre el futuro de las radios en la nueva Constitución, planteando básicamente certeza jurídica para un ejercicio pleno de libertad de expresión y de prensa.
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