EL AGUA QUE LA PIEL NECESITA

El agua es el líquido ideal para mantener la salud y un buen aspecto. Si se toma todos los días la cantidad de agua que necesita el cuerpo, nuestra piel mejorará su apariencia más que con cualquier crema hidratante. Otras de las bondades del agua en su facultad para eliminar las toxinas del organismo, una función indispensable en nuestro estilo de vida actual.
Lo que deberías saber…
Aunque la cantidad de agua a tomar está en relación con el clima, con el nivel de actividad física y con las horas que se permanece en ambientes con aire acondicionado o calefacción, una buena medida es tomar un mínimo de 8 vasos diarios. Nunca se debería tomar menos de esta cantidad.
Las personas poco habituadas al consumo de líquidos tal vez tengan dificultades en alcanzar este objetivo, un buen consejo es que posea al alcance de la mano, tanto en el trabajo como en casa, un vaso con agua.
No se puede sustituir el agua por otro líquido más atractivo para el paladar, y menos todavía si se toma en cuenta que el agua tiene caloría. Tan sólo las infusiones hechas con plantas adecuadas, naturales o endulzadas con miel, pueden alternarse con el consumo de agua.
Hay algunos trucos que facilitan la ingesta de agua. De acuerdo con nuestras preferencias, podemos echarle unas rodajas de limón unos trocitos de jengibre, unas rodajas de pepino, etc.
Aunque la hidratación más efectiva es la interna, es decir, la que se logra con el consumo de agua, no se debe olvidar que la piel a menudo también necesita beber del exterior. Una ducha prolongada después de un baño del sol es absolutamente recomendable.
Después de la ducha o el baño no hay que frotarse en exceso la piel para sacar el agua. Con ello se eliminara el manto protector que contribuye a su hidratación y el beneficio del agua que se acaba de ofrecer. Tan sólo deben secar minuciosamente los dedos de los pies.
Ducha hidroterapéutica…
Es otra fórmula efectiva para saciar la necesidad de agua de la piel.
- La temperatura del baño debe ser cálida.
- Es conveniente preparar buenas toallas para tenerlas a mano al salir de la ducha.
- Hay que asegurarse que el agua del chorro llegara a todas las partes de nuestro cuerpo.
1.- Primero se toma una ducha de agua tibia durante unos dos minutos.
2.- La temperatura se va aumentando hasta que agua salga muy caliente.
3.- Se va accionando el grifo hasta que salga el agua fría.
4.- Debemos mantenernos bajo el chorro unos 30 segundos.
5.- Se vuelve de nuevo el agua caliente, que se tomara durante 2 minutos.
6.- Nuevamente el agua fría durante 30 segundos.
7.- Este ciclo, agua caliente y agua fría puede repetirse varias veces.
8.- De vez en cuando debe colocarse la cara bajo el chorro, puesto que es muy estimulante.
9.- Después de esta ducha, es recomendable proporcionarse unos 10 minutos de relax. Tumbarse en un ambiente con penumbras con el cuerpo cubierto con una manta ligera.
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